Cuando ser bloguero molaba

Todo empezó como un juego. Por entonces para mí, tener una blog era algo novedoso, trepidante. Mi única meta consistiría en llenarlo de cosas torcidas, de dudosa utilidad, quizás artísticas…

Permítanme rebuscar un poco en los cajones históricos de este onanístico ente. Corría el 2008, tampoco hace tanto, bueno, una década ya. Recuerdo que abrí el chiringuito con cuatro entradas de diferente corte. A saber: Un texto pseudodocumental, Un poema necrofílico ilustrado, un cómic que abría una seríe y un micropoema gráfico. Lo demás vino solo

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