Bestiario

La categoría Bestiario acompañó a Puyahumana desde sus comienzos allá por el ya lejano abril de 2008.

Siempre me fascinó la mitología. Desde muy temprana edad mostré gran interés por este tema gracias a una enciclopedia mitológica del mundo clásico que andaba dando volteretas por casa. Muy a mi pesar he perdido la pista de tan espléndido libro, una verdadera pena. Si hoy lo encontrara seguramente me casaría con él.

Tales conocimientos sobre el tema seguramente me regalarían un cierto halo de repelencia, pues conocía casi a la perfección (la perfección no existe) todos esos antiguos y fabulosos mitos además de todos lo nombres de sus protagonistas en su versión tanto griega como latina… A quién quiero engañar. Yo fui un niño repelente de niño. Un infante rarito de esos a los que se les acaba diciendo: «¡Fuera bicho!».

Como la mitología clásica se me quedó chica, pronto salí a explorar otras tantas que fueron cayendo por este orden (más o menos): Mitología nórdica, japonesa, del África negra y finalmente china. Todas ellas escudriñadas de diferentes fuentes y como buenamente podía. Antes, cuando no había internet, todo era más artesanal y la adquicisión de conocimientos casi tenía la misma satisfación de encumbrar el Everest. Ahora sin duda alguna es más fácil y la dificultad estriba en corroborar la veracidad de los datos que se encuentran. También tiene su encanto, ¿no creen?

Posteriormente, ya de mozalbete, leí Las Mil y Una Noches, colosal libro también plagado de fabulosas criaturas que hicieron volar mi imaginación por altas cotas. Pero no fue hasta más tarde, en mi añorada época como bellartista, cuando cayó en mis manos el bestiario de Jorge Luís Borges titulado: El Libro de los Seres Imaginarios, cuando, sin tan siquiera sospecharlo, se cristalizara el concepto de este grupo de historias fantásticas de Puyahumana, que torpemente les intento presentar en este artículo.

Esta obra del inigualable escritor argentino posee recuerdos entrañables que guardaré como oro en paño a lo largo de mi recorrido vital. ¿Que cuál es el motivo de ese amor?, pues muy sencillo, este libro fue el tema motor para dar una razón a un puñado de alocados universitarios de Bellas Artes para motar una exposición plagada de piezas que se inspiraran sobre cualquier criatura que en sus páginas residiera. Tristemente esa exposición no se llegó a realizar nunca, a pesar de haber acumulado un número considerable de interesantísimas obras.

Como se me quedó clavada tan dolorosa espinita en mi corazón, entiéndanme por favor, que en cuanto caí en las redes del universo bloguero, no lo pensé ni tan solo un segundo para hacer nacer esta colección. Sin embargo, esta vez los seres serían paridos de mi puño y tecla. En verdad sigo siendo igual de repelente que antaño. ¿Qué le vamos a hacer?

Espero que les guste este muestrario que les iré presentando tacita a tacita. Deseo que les resulte grata su lectura y les sirva de inspiración y descanso mental en el siempre duro día a día moderno.

Por ahí viene

Por ahí viene alegrando el suelo que pisa. Ahí la tenéis, airosa, contra el viento. Doce caballeros la escoltan en su gloria. Los más nobles de las doce casas.