Quién soy

Antes de nada, me gustaría reconocer que tuve serias dudas en cuanto a añadir este apartado a Puyahumana. A pesar de que me gusta enseñar mi trabajo, creo conocerme y suelo definirme como un alegre habitante de las penumbras. Que soy algo tímido y disfruto del anonimato, vaya.

Quién lo diría de alguien al que le hace tremendamente feliz dibujar, pintar, escribir, tocar, cantar, bailar y cualquier otra expresión del alma que el ser humano sea capaz de realizar. ¿Verdad?

Pero, si consideramos mi producción como la descendencia directa de mis neuronas, ¿qué padre que sea digno de llamarse así no sacrificaría hasta la última de sus reservas vitales por el beneficio de sus propios churumbeles?

Llegados a este punto me podrían decir: «La expresión artística no necesita ser mostrada, una vez producida ya ha cumplido la principal misión para que algo exista: Nacer».

Entonces yo les respondería: «Tienen razón. Pero yo no he parido hijos para que no salgan del sótano de casa. Yo quiero que les dé la luz del sol, que se relacionen, que vean mundo, que influencien y sean influenciados, que sean queridos y sean odiados, que triunfen y que pierdan, etcétera, etcétera, etcétera. En definitiva, deseo fervientemente que VIVAN. Les digo más, si me tuviera que cortar los dos brazos por ellos, sin duda lo haría».

Esto último sobre mis extremidades superiores es mentira, pero queda muy comprometido y efectista el decirlo. Si tuviera que elegir entre cortarme los brazos o borrar in saecula saeculorum una pieza mía, borraría la pieza. Principalmente porque necesito mis brazos para comer, acariciar y generar más obra artística. Soy algo tontuno, pero no tanto.

Lo cierto es que mi trabajo se nutre con su atención. Sí, con la atención de ustedes, del siempre santo lector, espectador o público. Por otro lado, soy conocedor, por mi propia experiencia como empedernido devoto del arte universal, de la curiosidad que pueden llegar a levantar las vidas de los artistas. No pocas veces la biografía de estos dan las claves necesarias para decodificar el significado de su producción.

Por todo ello y ya que les pido su tiempo y atención para con mi obra, me he visto tentado de sobreponerme a mi recato y mostrarles algunos de mis puntos clave biográficos.

Esquemático recorrido vital

Tierno retoño

  • Fui el regalo de cumpleaños de mi madre un 26 de agosto de 1970. Nací en una casa de la calle Nueva, en pleno corazón del barrio de Santiago de Jerez de la Frontera. No todo el mundo puede decir que el nombre de la calle que lo vio nacer haya quedado recogido en diversas piezas flamencas.
  • Siempre me gustó dibujar y además se me daba bien, me vino de fábrica esta habilidad. Pasé mi infancia llenando con líneas y colorines kilómetros y kilómetros cuadrados de papel. Recuerdo que me podía pasar horas sin fin dibujando batallitas a tiempo real, un día explicaré en qué consiste esta disciplina analógica tan parecida a los videojuegos.
  • En segundo de EGB gané un concurso de canto de mi cole, recuerdo que mi queridísima hermana me ayudó a preparar la canción «La Gaviota» de Mocedades y no sólo a memorizar la letra, también me animó a mantener un persistente bailecito pendulante que seguro entusiasmaría a compañeros y docentes, muy jipis, estos últimos. Tamaña vivencia triunfal reforzó sin duda alguna mi amor por la música.

Insolente jovenzuelo

  • Ya en la adolescencia me convertí en un adicto a los concursos de artes plásticas. Tuve la grata experiencia de ser reconocido en varios certámenes para mi edad. Esto refuerza tus intenciones profesionales una barbaridad. Carteles, cómics, escultura o logotipos, allá donde se convocara un combate de disciplinas plásticas, allí que estaba yo. ¡Ojo, y sin internet!
  • A los pocos meses de que mi santo hermano Carlos me enseñara a tocar en la guitarra mi primera canción,«Let It Be», formé con mi gran amigo Juan Carlos León la que fuera mi primera banda de rock, Carrete de Color, 24 fotos, que más tarde pasaría a llamarse definitivamente Los Calambres. Fue justo aquí cuando me picó con tremenda gana el gusanillo de la música. Desde entonces y, como ocurre en las pelis de ciencia ficción baratas, mi aparato circulatorio es usado por una civilización de anélidos yeyés como si de una vulgar red de carreteras comarcales se tratara.
  • Tuve la inmensa suerte de hacer la mejor carrera universitaria que una persona podría realizar. Fui adiestrado en las Bellas Artes por la Universidad de Sevilla como infalible y mortífero artista de las artes plásticas. Mi especialidad: Grabado y Diseño. Este hermoso y dulce periodo de mi vida finalizaría en 1995.

Mercenario de las artes

  • Una vez terminada la carrera comencé a dar volteretas por ahí. En Málaga monté con mi compañero de carrera David García el taller de artes multidisciplinares ArtQuimia. Una experiencia desarrollada en una nave industrial enorme. Fue muy divertido e ilusionante. Quizás nos sobrara algo de bohemia.
  • En 1999 me trasladé a Barcelona donde ejercí como ilustrador de fortuna freelance. La Ciudad Condal, siempre tan excitante y prometedora, me encantó desde el primer día que la pisé. Finalmente el camino por recorrer y mis ganas de conocer mundo me hicieron abandonarla para cambiar de país esta vez.
  • En la ciudad italiana del concilio del Concilio de Trento, o sea Trento, trabajé como diseñador gráfico para la empresa de soluciones integrales de comunicación Archimede. Fue aquí donde comencé a manosear el diseño enfocado a la web. Los italianos son muy parecidos a los españoles en cuanto a temperamento se refiere, salvo por algunos detalles, siempre me sentí como en casa.
  • En 2002 retorné a mi ciudad natal para prestar mis servicios como diseñador gráfico en el Ayuntamiento de Jerez, donde estuve hasta el 2012. En la cosa pública pude crecer profesionalmente en todas las especialidades y recovecos que la profesión brinda: cartelería, montaje de exposiciones, diseño editorial, ilustración, diseño web, vídeo, etc.
  • Actualmente sigo en Jerez con mi labor como diseñador e ilustrador. También he realizado alguna incursión en el campo de la docencia. Por otro lado, formo parte del trío musical Nubesónica, donde soy guitarra y cantante. Además en paralelo edito Puyahumana.

Diferentes campos

Como ya conté antes, soy un entusiasta de la carrera que estudié.

Bellas Artes es una carrera universitaria impresionante, pero no sólo porque te enseñe todo lo relativo a las Artes Plásticas, no. Bellas Artes también te deja vislumbrar los mecanismos necesarios para afrontar y descubrir cualquier otra disciplina artística. Es cuestión de tener curiosidad y ganas de comunicarte o de expresar tus sentimientos con otras claves.

Como ya sabrán, las diferentes artes se parecen casi como gotas de agua entre ellas, tan sólo hace falta atender a la terminología que usa cada una para su correcto desarrollo: ritmo, color, composición, simetría, armonía, lenguaje, modulación, volumen, movimiento, ruido, etc. Es sólo el medio usado para plasmar las obras lo que las hace diferentes. Nada más, y nada menos.

Apolo y las Nueve Musas de John Singer Sargent (1921).

Entiendo de igual manera la completa devoción y entrega del artista a determinada arte, quizás esta disposición sea la más adecuada para alcanzar el profundo fondo de la maestría. Pero hoy en día y gracias a la red es bastante sencillo tener escarceos con otras doctrinas artísticas. Es una decisión personal del creador: focalizar en el medio o focalizar en el mensaje. Yo soy más bien del segundo caso o, como dicen los flamencos, entreverao.

En definitiva, un polvorilla inquieto a caballo entre las artes plásticas puras y el diseño, la literatura, la música, el cómic… Necesario era decirlo para que este apartado de Quién Soy tuviera plena razón de ser.

Publicados con mi nombre

Libros

«Pequeño Catálogo de Saltos»

Libro ilustrado. Editado por el Servicio de Publicaciones de la Diputación de Badajoz en el 2014. Fue el primer premio del XVII Premio de Cuentos Ilustrados, Diputación de badajoz. Los tres relatos que contiene y las ilustraciones son de mi menda lerenda.

ISBN: 978-84-7796-271-7

«Fumantes»

Libro ilustrado. Editado por La Gata Editorial en el año 2014. Microrrelatos ultrabreves de mi puño y letra. Las ilustraciones son grabados de Carlos C Laínez (Mi queridísimo hermano). Mucho amor en este proyecto. Ejemplar numerado.

ISBN: 978-84-942343-1-6

«Mujeres con Nombre de Canción»

Libro ilustrado. Editado por West Indies Publishing en el año 2019. Un paseo de la mano de Juan Carlos León por diversas canciones del rock que comparten tema. Ilustraciones de mi cosecha.

ISBN: 978-9949-7288-6-2

Discos

Nubesónica
«Trece»

Año de publicación 2015.

Grabado por Nubesónica. Mezclado en AmblarStudio, Barcelona.

12 canciones

Componentes de la banda:
José A. Jiménez, Alejandro Pica y Enrique Crespo

Nubesónica
«Microondas»

Año de publicación 2016.

Grabado y mezclado en Estudio 79. Jerez.

5 canciones

Componentes de la banda:
José A. Jiménez, José Amorós y Enrique Crespo

Nubesónica
«Rueda Pinchada»

Año de publicación 2017.

Grabado y mezclado en Estudio 79. Jerez.

5 canciones

Componentes de la banda:
José A. Jiménez y José Amorós y Enrique Crespo

Acumulador de tesoros

He dejado para lo último aquello que considero lo más importante de todo en mi vida y, que en cierta manera, bien podría y debería definir a cualquier persona en cualquiera de las sociedades del mundo. Me estoy refiriendo a mis coordenadas de afecto, a mis querencias más arraigadas, a mis pasiones.

Soy el orgulloso propietario de cientos de cómics, nunca los he contado pero les aseguro que limpiar el polvo que se acumula sobre ellos es una aburrida labor que me ocupa más tiempo que el que desearía, tampoco es que lo haga mucho. Odio aburrirme. El cómic más particular que tengo es una edición especial de Norma Editorial de Little Nemo In Slumberland de Winsor McCay. Me costó un ojo de la cara y es de muy difícil lectura. No digo esto por su argumento, no. Este ejemplar guarda las dimensiones originales de los periódicos dominicales en los que vió la luz, 40,6 x 53,3 centímetros para ser exactos, un verdadero mamotreto. Después de leer cuatro historias ya no sabes cómo ponerte para manipularlo. Es enorme, pesa muchísimo, aunque es una verdadera pasada de leer. Es como bucear en un mar de páginas. Un día haré una reseña.

También soy un entusiasta fetichista de mi instrumento musical preferido: La guitarra. Tengo dos guitarras de palo, un charango y cuatro guitarras eléctricas, aunque llegué a tener seis. Las eléctricas son mis preferidas en cuanto tipología de guitarra se refiere. Todas ellas modificadas por mi mismo a mi completo gusto. Les he hecho verdaderas perrerías y la verdad es que cuando tienes que agredir su madera para hacerle alguna modificación, se puede experimentar tal subidón de adrenalina que pareciera que fuera a saltar en paracaídas, pero sin paracaídas. Ardo en ganas de poseer entre mi colección de instrumentos alguna que otra guitarra acústica y algún que otro bajo. No le haría ascos tampoco a un buen teclado y a una batería. Ni que decir tiene que en mi próxima vida seré lutier.

Pero mi verdadero tesoro, aunque suene muy típico, es mi familia, en cualquiera de sus niveles. Los dueños del amor que verdaderamente importa: Mi madre Isabel y mi padre Pepe, allá dónde esté. Mis tres hermanos: Mercedes, Carlos y Pito. Y, como no, mis dos hermosos y brillantes hijos: Miguel y Anna, las más nítidas luces de mi vida.

¡Ah, se me olvidaba! Tengo dos gatos: Oto y Norte, a los que amo de manera gatuna para que no se sientan incómodos. Ellos me corresponden de igual modo. Creo que lo que más prefieren de mí es mi calor corporal, que dicho sea de paso, siempre está algo más subidito de lo que debería estar. Qué felices y confortables siestas dormimos los tres juntitos.